Fecha de presentación: septiembre, 2025 Fecha de aceptación: noviembre, 2025 Fecha de publicación: enero, 2026

El impacto de la teatroterapia en pacientes psiquiátricos internos de larga estadía: una perspectiva global, latinoamericana y cubana

 

The impact of drama therapy on long-stay psychiatric inpatients: a global, Latin American and cuban perspective

 

 

Lic. Santiago Ramos Díaz [1]

chagoramosdiaz61@gmail.com

ORCID: https://orcid.org/0009-0000-4614-8551   

 

Dr. C. Roberto Rodríguez Travieso [2]

traviesoroberto@infomed.sld.cu

ORCID: https://orcid.org/0000-0002-1424-8117

Dr. C. Isis Betancourt Torres [3]

isis.betancourt@infomed.sld.cu

ORCID: https://orcid.org/0000-0002-4590-7963

 

 

Cita sugerida (APA, séptima edición)

Santiago Ramos, S., Rodríguez, R. y Betancourt, I. (2026). El impacto de la teatroterapia en pacientes psiquiátricos internos de larga estadía: una perspectiva global, latinoamericana y cubana. 2(42), 20–30.

http://revistamapa.org/index.php/es

 

 

 

 

 

          


RESUMEN

Objetivo: Sistematizar la evidencia disponible sobre la eficacia y los beneficios de la teatroterapia como intervención complementaria en la rehabilitación de pacientes psiquiátricos internados de larga duración, en los contextos global, latinoamericano y cubano. Metodología: Se realizó una revisión de la literatura consultando bases de datos académicas (PubMed, PsycINFO, Scopus, LILACS, SciELO) y repositorios especializados. Se incluyeron artículos científicos, revisiones sistemáticas, estudios de caso y libros publicados en español, inglés y portugués. Resultados: Contexto Global: La evidencia internacional reporta que la teatroterapia mejora la expresión emocional, las habilidades sociales, la autoestima y facilita la integración psíquica en pacientes con trastornos mentales graves, actuando como un complemento eficaz a la farmacoterapia. América Latina: Existen experiencias innovadoras y positivas, basadas en modelos como el Psicodrama y el Teatro del Oprimido. Sin embargo, el desarrollo de la disciplina se ve limitado por desafíos estructurales como la falta de recursos, la escasa formación especializada y la insuficiente integración en las políticas públicas. Cuba: La teatroterapia se encuentra integrada dentro del sistema de salud pública con un enfoque comunitario. Su aplicación, de carácter colectivo, ha demostrado facilitar la "alta social" y la reinserción comunitaria, presentándose como un modelo de referencia para la región, aunque persisten desafíos en la sistematización de la evidencia. Conclusión: La teatroterapia constituye una herramienta terapéutica de gran valor para la rehabilitación psicosocial de pacientes psiquiátricos de larga estadía. Su efectividad está respaldada a nivel global, mientras que en América Latina y Cuba su potencial está en desarrollo.

 

 

Palabras clave: psicodrama, rehabilitación psicosocial, teatroterapia

 

ABSTRACT

Objective: To systematize the available evidence on the efficacy and benefits of drama therapy as a complementary intervention in the rehabilitation of long-stay inpatient psychiatric patients, within global, Latin American, and Cuban contexts. Methodology: A literature review was conducted by consulting academic databases (PubMed, PsycINFO, Scopus, LILACS, SciELO) and specialized repositories. Scientific articles, systematic reviews, case studies, and books published in Spanish, English, and Portuguese were included. Results: Global Context: International evidence indicates that drama therapy enhances emotional expression, social skills, and self-esteem, while facilitating psychic integration in patients with severe mental disorders, acting as an effective complement to pharmacotherapy (Pérez-Sánchez & Fernández-Hawrylak, 2021; Valdés & García, 2020). Latin America: Innovative and positive experiences exist, based on models such as Psychodrama and Theatre of the Oppressed (Boal, 1979; Cassullo & D’Amore, 2017). However, the development of the discipline is constrained by structural challenges, including a lack of resources, limited specialized training, and insufficient integration into public policies. Cuba: Drama therapy is integrated into the public health system with a community focus. Its collective application has been shown to facilitate "social discharge" and community reintegration (De la Cruz, 2015; Díaz & Pérez, 2019), serving as a reference model for the region, although challenges in evidence systematization persist.

 

 

 

 

keywords: psychodrama, psychosocial rehabilitation, theater therapy



 

 

 

 


INTRODUCCIÓN

En los inicios del siglo XX, las artes focalizan su atención sobre la subjetividad del artista, surge el psicoanálisis y su idea del inconsciente, los artistas modernos reflejan en sus imágenes el mundo interno y no sólo la apariencia del exterior.

El valor que el expresionismo, como corriente estética da a la autoexpresión y el mundo interno del artista y la valoración de la creatividad que de los enfermos mentales se hace en estas corrientes estéticas modernas, acercan al mundo de la psiquiatría con el arte, marcando una primera referencia para el desarrollo del arte-terapia en el campo de la salud mental.  (Reyes, s.f.)

Con posterioridad a la segunda guerra mundial, las diversas instituciones y profesionales de la salud mental se enfrentan al desafío de tratar y rehabilitar a grandes poblaciones de personas afectadas, dañadas y traumatizadas por los efectos de una guerra devastadora.

Estos hechos marcan el inicio de la búsqueda de nuevas prácticas terapéuticas que permitan el tratamiento y la rehabilitación integral de estas personas. Surgen y se desarrollan nuevas técnicas y métodos terapéuticos, tales como las terapias grupales, la terapia ocupacional y las terapias mediante el arte. Específicamente las primeras experiencias en salud mental devienen de las prácticas de enseñanza de artes al interior de los hospitales psiquiátricos.

Los pacientes psiquiátricos internados por largos períodos, a menudo diagnosticados con trastornos como esquizofrenia, trastorno bipolar severo o trastornos de la personalidad, enfrentan no solo los síntomas de su enfermedad, sino también el aislamiento social, la estigmatización y la cronicidad. Las terapias farmacológicas, aunque esenciales, a menudo no son suficientes para abordar estas dimensiones psicosociales. Aquí es donde intervenciones como la teatroterapia ganan relevancia, al trabajar sobre la comunicación, la autoestima, la empatía y la reinserción social (Rodríguez, 2018).

El objetivo de esta investigación es sistematizar la evidencia disponible sobre la eficacia y los beneficios de la teatroterapia como intervención complementaria en la rehabilitación de pacientes psiquiátricos internos de larga estadía, analizando su aplicación en los contextos global, latinoamericano y cubano.

METODOLOGÍA

Para la elaboración del artículo, se realizó una revisión de la literatura consultando una amplia variedad de bases de datos académicas y repositorios especializados. La búsqueda se centró en identificar artículos científicos, revisiones sistemáticas, estudios de caso y libros publicados en un rango de años que abarca principalmente desde el 2000 hasta 2024.

Se utilizaron combinaciones de términos relacionados con: población (ej. "long-term psychiatric inpatients", "pacientes psiquiátricos internos de larga estadía"), intervención (ej. "drama therapy", "teatroterapia", "psychodrama") y resultado (ej. "rehabilitation", "social skills", "calidad de vida").

Se aplicaron los siguientes criterios para la selección final de la bibliografía: 1) Relevancia directa con la aplicación de teatroterapia en población psiquiátrica grave; 2) Actualidad (preferencia por publicaciones de los últimos 15 años, incluyendo obras clásicas); 3) Rigor metodológico; 4) Cobertura geográfica balanceada; y 5) Accesibilidad.

Del total de fuentes analizadas (70 documentos), se seleccionaron y citaron 10 referencias por ser las más representativas, actualizadas y de mayor calidad para respaldar los argumentos presentados.

 

 

RESULTADOS

1. Impacto Global: Evidencia desde las Bases de Datos

La literatura internacional reporta beneficios consistentes de la teatroterapia en este grupo poblacional. La teatroterapia proporciona un "espacio seguro" donde los pacientes pueden proyectar y representar emociones, conflictos y experiencias traumáticas que les resultaría difícil verbalizar en una terapia tradicional, actuando este proceso como una catarsis (Moreno, 1946).

Asimismo, al asumir roles y trabajar en grupo, los pacientes practican la comunicación verbal y no verbal, la escucha activa, la cooperación y la resolución de conflictos. Estudios han demostrado una reducción significativa en conductas de aislamiento y un aumento en la participación social (Valdés & García, 2020). Lograr representar un personaje o ser parte de una creación colectiva refuerza la autoestima y la identidad, contrarrestando la identidad de "enfermo" (Karp et al., 1998). Finalmente, la representación de roles diferentes al propio permite al paciente explorar aspectos de su personalidad reprimidos o conflictivos, facilitando un proceso de integración y mayor insight sobre su condición (Pérez-Sánchez & Fernández-Hawrylak, 2021).

2. El Panorama en América Latina: Entre la Innovación y los Desafíos

En América Latina, la teatroterapia en psiquiatría ha crecido de manera heterogénea. Países como Argentina, Brasil y Chile han sido pioneros. En Argentina, el modelo del "Teatro Espontáneo" y el "Psychodrama" han sido ampliamente adaptados en hospitales psiquiátricos públicos (Cassullo & D’Amore, 2017). En Brasil, la influencia de Augusto Boal y su "Teatro del Oprimido" ha inspirado talleres que empoderan a los pacientes, dándoles voz para representar y transformar sus realidades de opresión (Boal, 1979).

Sin embargo, la región se enfrenta a la escasez de recursos, la falta de formación especializada y la precariedad de los sistemas de salud mental (Rodríguez, 2018). A menudo, estas terapias dependen de la iniciativa de profesionales individuales o proyectos de extensión universitaria, más que de políticas públicas consolidadas. A pesar de estos desafíos, los estudios de caso y las experiencias reportadas coinciden con los hallazgos globales: se observa una notable mejora en la motivación, una disminución de los síntomas negativos de la esquizofrenia y una mayor cohesión grupal entre los pacientes.

3. El Caso de Cuba: Integración en un Sistema de Salud Público

Cuba presenta un caso de especial interés debido a la integración de su sistema de salud pública y su enfoque comunitario.

El Hospital de dementes de Cuba (Mazorra), enclavado en el potrero Ferro, Mazorra, se fundó en el año 1857 por obra del entonces Capitán General Gobernador de la Isla, Don José Gutiérrez de la Concha, durante la etapa colonial.  (Ordaz Ducungé, 1996)

El objetivo de fundación fue dar asilo a esclavos negros y seniles que, por su avanzada edad, estaban perturbados de sus facultades mentales y que, por no ser ya productivos, habían sido abandonados por sus amos.

Con posterioridad a la libertad de los esclavos, a estos primeros pacientes se les adicionan los tildados de vagos, contra la protesta de facultativos que señalaban el error de aquella promiscuidad de pacientes con sujetos de poca moralidad y hasta en muchos casos con antecedentes penales.  (Ordaz Ducungé, 1996)

Los enfermos que allí residían no recibían asistencia especializada de ningún tipo, ya que no existía plan científico alguno ni finalidad terapéutica.  (Ordaz Ducungé, 1996)

Con el inicio de la seudorrepública en nada se modificó las condiciones en que se encontraban los pacientes de este Hospital, sólo las insalubres mazmorras que caracterizaron el período colonial fueron sustituidas por las tristes célebres perreras.  (Ordaz Ducungé, 1996)

Esta etapa se caracterizó por la falta de apoyo gubernamental, Al respecto (Castro Ruz, 1975) planteó: “…el Hospital Psiquiátrico Nacional era en el capitalismo un verdadero almacén de enfermos, donde sucedían escenas espantosas y muchas veces los pacientes morían de hambre y maltratos, al extremo de que algunos directores hacían negocios con las funerarias. Decir Mazorra era decir “Infierno de Dante”.

Con el Gobierno Revolucionario (1959) y mediante el Ministerio de Salud Pública se cambió de manera sustancial el sombrío panorama que exhibía el antiguo Mazorra, se demolieron las perreras y en su lugar se edificaron confortables pabellones, también se dedicó especial cuidado al hecho de que los pacientes contaran con atención médica calificada y que sus necesidades básicas (alimentación, ropa, calzado y respeto a la dignidad del enfermo), fueran satisfechas de inmediato. (Ordaz Ducungé, 1996)

Al mismo tiempo que se mejoraron las condiciones físicas y humanas de los pacientes se comenzó la fase científica: clasificación de los pacientes por entidades nosológicas y la determinación de la conducta terapéutica a seguir. Se decidió además el uso de la psicofármacoterapia y de la psicoterapia individual y de grupo, organizar un departamento de Terapia Ocupacional y Rehabilitación, ya que era absolutamente necesario movilizar a aquella masa de varios miles de enfermos ociosos, con todos los síntomas del hospitalismo añadidos a los de su afección mental, y tratar de mejorarlos, rehabilitarlos y devolverlos a la comunidad con el máximo nivel de integración que fuera posible.  (Ordaz Ducungé, 1996)

Así se sentó como principio básico que todo paciente crónico debía tener, diariamente, un tiempo de trabajo, un tiempo de recreación y un tiempo de ejercicios físicos o deportes.

En 1960 se funda el Departamento de Terapia Ocupacional y Rehabilitación. En 1962 se construyó el Servicio de Terapia Ocupacional y Rehabilitación, dotado de amplios y confortables naves talleres, en las cuales los pacientes, orientados por los terapeutas, realizaban distintas actividades de acuerdo con el nivel de rehabilitación en que se habían ubicado y el perfil ocupacional diseñado por un multidisciplinario estudio de las capacidades reales y potenciales del enfermo, vocación, entre otros aspectos; de un magnífico campo deportivo (incluido un moderno estadio), en el que los pacientes practican gimnasia, deportes y juegos, mediante los cuales se atiende la salud física y mental; de una escuela de enseñanza especial, que cuenta con una directora y maestros defectólogos, a la que asisten los pacientes que muestran interés por la superación cultural y educacional y de la sección de musicoterapia, en la que un grupo de pacientes, de ambos sexos, participan activamente en actividades artístico-culturales, con implicaciones terapéutico-rehabilitadoras, que constituyen las delicias de los visitantes nacionales y extranjeros.  (Ordaz Ducungé, 1996) Con lo que se sientan las bases teóricas sobre la rehabilitación psiquiátrica (Ordaz Ducungé, 1996)

Otros ejemplos de aplicación del arte terapia en Cuba son: el psicoballet, creado en Cuba por la Máster en Ciencias Georgina Fariñas, hace más de 40 años. El centro Comunitario de Salud Mental de Regla, donde el Doctor Gil Sánchez, en la década del 90, convirtió el lugar en un abanderado de esa disciplina al fomentar el empleo de la pintura, el dibujo, el grabado, la música, el teatro, la danza y la poesía como puntal básico del esquema de tratamiento empleado en los pacientes atendidos allí.  (Peláez, , 2017)

La teatroterapia se alinea perfectamente con la visión cubana de la rehabilitación psicosocial como pilar fundamental (De la Cruz, 2015).

En hospitales psiquiátricos comunitarios y Centros de Salud Mental (CESAM), es común encontrar talleres de teatroterapia integrados en los programas de rehabilitación (Díaz & Pérez, 2019). El enfoque cubano suele ser muy colectivo, reflejando la cultura social. Las obras creadas a menudo abordan temas de identidad nacional, historia o valores sociales, lo que permite a los pacientes reconectarse con su comunidad de una manera significativa.

La literatura médica cubana reporta que la teatroterapia contribuye a la "alta social" (entendida como la preparación para la reintegración comunitaria), incluso en pacientes con décadas de institucionalización, favorece la adherencia a la medicación y mejora la relación terapéutica (Díaz & Pérez, 2019; De la Cruz, 2015). El principal reto, como en el resto de Latinoamérica, es la sistematización de la evidencia y la expansión de estos servicios a todas las regiones del país.

CONCLUSIONES

La teatroterapia se consolida como una intervención poderosa y humanizadora para los pacientes psiquiátricos de larga estadía. A nivel global, la evidencia apunta a mejoras sustanciales en el bienestar emocional y social (Pérez-Sánchez & Fernández-Hawrylak, 2021).

En América Latina, aunque su desarrollo es prometedor, requiere de mayor inversión y formalización dentro de las políticas públicas.

Cuba, por su parte, demuestra cómo la integración de esta disciplina dentro de un sistema de salud pública robusto y con un fuerte componente comunitario puede maximizar sus beneficios (De la Cruz, 2015; Díaz & Pérez, 2019), ofreciendo un modelo a estudiar y adaptar.

El futuro de la teatroterapia en psiquiatría pasa por continuar generando investigación de alta calidad que cuantifique su impacto y por abogar por su reconocimiento como una herramienta terapéutica esencial, no solo complementaria.

 

 

 

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

Boal, A. (1979). Theatre of the Oppressed. Pluto Press.

Cassullo, G., & D’Amore, O. (2017). Teatro y Salud Mental: Efectos de una experiencia de teatro espontáneo en un dispositivo de rehabilitación psicosocial. Revista Argentina de Arteterapia, Psicoterapias y Procesos Creativos, 2 (2), 81-100.

Castro Ruz, F. (1975). I Congreso del Partido Comunista de Cuba. La Habana.

De la Cruz, M. (2015). Arteterapia y rehabilitación psicosocial en Cuba: Una mirada desde la comunidad. Revista Cubana de Salud Pública, 41 (3), 500-510.

Díaz, A., & Pérez, L. (2019). La teatroterapia como herramienta de intervención en el Hospital Psiquiátrico de La Habana: Un estudio cualitativo. Revista Cubana de Medicina, 58 (4), 1-15.

Joronen, K., Rankin, S. H., & Stedt-Kurki, P. (2017). School-based drama interventions in health promotion for children and adolescents: Systematic review. Journal of Advanced Nursing, 73 (4), 789-799. https://doi.org/10.1111/jan.13183

Karp, M., Holmes, P., & Tauvon, K. B. (Eds.). (1998). The Handbook of Psychodrama. Routledge.

Moreno, J. L. (1946). Psychodrama, First Volume. Beacon House.

Ordaz Ducungé, E. B. (1996). Terapia Ocupacional para la rehabilitación psiquiátrica. La Habana, Cuba: Hospital Psiquiátrico de La Habana. Recuperado el 12 de octubre de 2025

Peláez, O. (6 de noviembre de 2017). Arte y salud mental, oportuna alianza. Granma. Recuperado el 10 de noviembre de 2025

Pérez-Sánchez, A. R., & Fernández-Hawrylak, M. (2021). Terapias artístico-creativas en salud mental: Una revisión sistemática. *Arts & Health, 13*(2), 115-133. https://doi.org/10.1080/17533015.2020.1760896

Reyes, P. (s.f.). Metáfora-arteterapia.org/. Recuperado el 3 de noviembre de 2025, de Metáfora. cursos de arteterapia. Aplicación de la arteterapia: salud mental: https://metafora-arteterapia.org

Rodríguez, C. (2018). Arte Terapia: Fundamentos y Práctica en el Contexto Latinoamericano. Editorial Pax México.

Valdés, T., & García, M. (2020). Impacto de un taller de teatro en la autoestima y habilidades sociales de pacientes con esquizofrenia crónica. Revista Latinoamericana de Psicología, 52, 119-128. https://doi.org/10.14349/rlp.2020.v52.13

Conflicto de interés: Los autores declaran que no existen conflictos de interés entre ellos.

 

 

Conflicto de intereses

Los autores declaran que no existe conflicto de intereses.



[1]Hospital Psiquiátrico “27 de noviembre”, La Habana, Cuba

[2]Facultad de Ciencias Médicas "Julio Trigo López", Universidad de Ciencias Médicas de La Habana, La Habana, Cuba

[3]Facultad de Ciencias Médicas "Julio Trigo López", Universidad de Ciencias Médicas de La Habana, La Habana, Cuba