El impacto de la teatroterapia en pacientes psiquiátricos internos de larga estadía:
una perspectiva global, latinoamericana y cubana
The impact
of drama therapy on long-stay psychiatric inpatients: a global, Latin American
and cuban perspective
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Lic. Santiago Ramos Díaz [1] |
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Dr. C. Roberto Rodríguez Travieso [2] traviesoroberto@infomed.sld.cu ORCID: https://orcid.org/0000-0002-1424-8117 |
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Dr. C. Isis Betancourt
Torres [3] isis.betancourt@infomed.sld.cu
ORCID:
https://orcid.org/0000-0002-4590-7963 |
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Cita
sugerida (APA, séptima edición)
Santiago Ramos, S., Rodríguez, R. y Betancourt, I.
(2026). El impacto de la teatroterapia en
pacientes psiquiátricos internos de larga estadía: una perspectiva global,
latinoamericana y cubana. 2(42), 20–30.
http://revistamapa.org/index.php/es
RESUMEN
Objetivo: Sistematizar la evidencia disponible sobre la
eficacia y los beneficios de la teatroterapia como
intervención complementaria en la rehabilitación de pacientes psiquiátricos
internados de larga duración, en los contextos global, latinoamericano y cubano.
Metodología: Se realizó una revisión de la literatura consultando bases de
datos académicas (PubMed, PsycINFO, Scopus, LILACS, SciELO) y repositorios especializados. Se
incluyeron artículos científicos, revisiones sistemáticas, estudios de caso y libros
publicados en español, inglés y portugués. Resultados: Contexto Global: La
evidencia internacional reporta que la teatroterapia
mejora la expresión emocional, las habilidades sociales, la autoestima y
facilita la integración psíquica en pacientes con trastornos mentales graves,
actuando como un complemento eficaz a la farmacoterapia. América Latina:
Existen experiencias innovadoras y positivas, basadas en modelos como el Psicodrama y el
Teatro del Oprimido. Sin embargo, el desarrollo de la disciplina se ve limitado
por desafíos estructurales como la falta de recursos, la escasa formación
especializada y la insuficiente integración en las políticas públicas. Cuba: La
teatroterapia se encuentra integrada dentro del
sistema de salud pública con un enfoque comunitario. Su aplicación, de carácter
colectivo, ha demostrado facilitar la "alta social" y la reinserción
comunitaria, presentándose como un modelo de referencia para la región, aunque
persisten desafíos en la sistematización de la evidencia. Conclusión: La teatroterapia constituye una herramienta terapéutica de
gran valor para la rehabilitación psicosocial de pacientes psiquiátricos de
larga estadía. Su efectividad está respaldada a nivel global, mientras que en
América Latina y Cuba su potencial está en desarrollo.
Palabras clave: psicodrama, rehabilitación
psicosocial, teatroterapia
Objective: To systematize the
available evidence on the efficacy and benefits of drama therapy as a
complementary intervention in the rehabilitation of long-stay inpatient
psychiatric patients, within global, Latin American, and Cuban contexts.
Methodology: A literature review was conducted by consulting academic databases
(PubMed, PsycINFO, Scopus, LILACS, SciELO) and
specialized repositories. Scientific articles, systematic reviews, case
studies, and books published in Spanish, English, and Portuguese were included.
Results: Global Context: International evidence indicates that drama therapy
enhances emotional expression, social skills, and self-esteem, while
facilitating psychic integration in patients with severe mental disorders,
acting as an effective complement to pharmacotherapy (Pérez-Sánchez &
Fernández-Hawrylak, 2021; Valdés & García, 2020).
Latin America: Innovative and positive experiences exist, based on models such
as Psychodrama and Theatre of the Oppressed (Boal, 1979; Cassullo
& D’Amore, 2017). However, the development of the
discipline is constrained by structural challenges, including a lack of
resources, limited specialized training, and insufficient integration into
public policies. Cuba: Drama therapy is integrated into the public health
system with a community focus. Its collective application has been shown to
facilitate "social discharge" and community reintegration (De la
Cruz, 2015; Díaz & Pérez, 2019), serving as a reference model for the
region, although challenges in evidence systematization persist.
keywords: psychodrama, psychosocial rehabilitation, theater therapy
INTRODUCCIÓN
En los inicios del siglo XX, las artes focalizan su
atención sobre la subjetividad del artista, surge el psicoanálisis y su idea
del inconsciente, los artistas modernos reflejan en sus imágenes el mundo
interno y no sólo la apariencia del exterior.
El valor que el expresionismo, como corriente
estética da a la autoexpresión y el mundo interno del artista y la valoración
de la creatividad que de los enfermos mentales se hace en estas corrientes
estéticas modernas, acercan al mundo de la psiquiatría con el arte, marcando
una primera referencia para el desarrollo del arte-terapia en el campo de la
salud mental. (Reyes, s.f.)
Con posterioridad a la segunda guerra mundial, las
diversas instituciones y profesionales de la salud mental se enfrentan al
desafío de tratar y rehabilitar a grandes poblaciones de personas afectadas,
dañadas y traumatizadas por los efectos de una guerra devastadora.
Estos hechos marcan el inicio de la búsqueda de
nuevas prácticas terapéuticas que permitan el tratamiento y la rehabilitación
integral de estas personas. Surgen y se desarrollan nuevas técnicas y métodos
terapéuticos, tales como las terapias grupales, la terapia ocupacional y las
terapias mediante el arte. Específicamente las primeras experiencias
en salud mental devienen de las prácticas de enseñanza de artes al interior de
los hospitales psiquiátricos.
Los
pacientes psiquiátricos internados por largos períodos, a menudo diagnosticados
con trastornos como esquizofrenia, trastorno bipolar severo o trastornos de la
personalidad, enfrentan no solo los síntomas de su enfermedad, sino también el
aislamiento social, la estigmatización y la cronicidad. Las terapias farmacológicas,
aunque esenciales, a menudo no son suficientes para abordar estas dimensiones
psicosociales. Aquí es donde intervenciones como la teatroterapia
ganan relevancia, al trabajar sobre la comunicación, la autoestima, la empatía
y la reinserción social (Rodríguez, 2018).
El
objetivo de esta investigación es sistematizar la evidencia disponible sobre la
eficacia y los beneficios de la teatroterapia como
intervención complementaria en la rehabilitación de pacientes psiquiátricos
internos de larga estadía, analizando su aplicación en los contextos global,
latinoamericano y cubano.
METODOLOGÍA
Para
la elaboración del artículo, se realizó una revisión de la literatura
consultando una amplia variedad de bases de datos académicas y repositorios
especializados. La búsqueda se centró en identificar artículos científicos,
revisiones sistemáticas, estudios de caso y libros publicados en un rango de
años que abarca principalmente desde el 2000 hasta 2024.
Se
utilizaron combinaciones de términos relacionados con: población (ej. "long-term psychiatric inpatients", "pacientes psiquiátricos internos de
larga estadía"), intervención (ej. "drama therapy",
"teatroterapia", "psychodrama")
y resultado (ej. "rehabilitation",
"social skills", "calidad de
vida").
Se
aplicaron los siguientes criterios para la selección final de la bibliografía:
1) Relevancia directa con la aplicación de teatroterapia
en población psiquiátrica grave; 2) Actualidad (preferencia por publicaciones
de los últimos 15 años, incluyendo obras clásicas); 3) Rigor metodológico; 4)
Cobertura geográfica balanceada; y 5) Accesibilidad.
Del
total de fuentes analizadas (70 documentos), se seleccionaron y citaron 10
referencias por ser las más representativas, actualizadas y de mayor calidad
para respaldar los argumentos presentados.
RESULTADOS
1. Impacto Global: Evidencia desde las Bases de Datos
La
literatura internacional reporta beneficios consistentes de la teatroterapia en este grupo poblacional. La teatroterapia proporciona un "espacio seguro"
donde los pacientes pueden proyectar y representar emociones, conflictos y
experiencias traumáticas que les resultaría difícil verbalizar en una terapia
tradicional, actuando este proceso como una catarsis (Moreno, 1946).
Asimismo,
al asumir roles y trabajar en grupo, los pacientes practican la comunicación
verbal y no verbal, la escucha activa, la cooperación y la resolución de
conflictos. Estudios han demostrado una reducción significativa en conductas de
aislamiento y un aumento en la participación social (Valdés & García,
2020). Lograr representar un personaje o ser parte de una creación colectiva
refuerza la autoestima y la identidad, contrarrestando la identidad de
"enfermo" (Karp et al., 1998). Finalmente, la representación de roles
diferentes al propio permite al paciente explorar aspectos de su personalidad
reprimidos o conflictivos, facilitando un proceso de integración y mayor insight sobre su condición (Pérez-Sánchez & Fernández-Hawrylak, 2021).
2. El Panorama en América Latina: Entre la Innovación y
los Desafíos
En
América Latina, la teatroterapia en psiquiatría ha
crecido de manera heterogénea. Países como Argentina, Brasil y Chile han sido
pioneros. En Argentina, el modelo del "Teatro Espontáneo" y el "Psychodrama" han sido ampliamente adaptados en
hospitales psiquiátricos públicos (Cassullo & D’Amore, 2017). En Brasil, la influencia de Augusto Boal y
su "Teatro del Oprimido" ha inspirado talleres que empoderan a los
pacientes, dándoles voz para representar y transformar sus realidades de
opresión (Boal, 1979).
Sin
embargo, la región se enfrenta a la escasez de recursos, la falta de formación
especializada y la precariedad de los sistemas de salud mental (Rodríguez,
2018). A menudo, estas terapias dependen de la iniciativa de profesionales
individuales o proyectos de extensión universitaria, más que de políticas
públicas consolidadas. A pesar de estos desafíos, los estudios de caso y las
experiencias reportadas coinciden con los hallazgos globales: se observa una notable
mejora en la motivación, una disminución de los síntomas negativos de la
esquizofrenia y una mayor cohesión grupal entre los pacientes.
3. El Caso de Cuba: Integración en un Sistema de Salud
Público
Cuba
presenta un caso de especial interés debido a la integración de su sistema de
salud pública y su enfoque comunitario.
El
Hospital de dementes de Cuba (Mazorra), enclavado en
el potrero Ferro, Mazorra, se fundó en el año 1857
por obra del entonces Capitán General Gobernador de la Isla, Don José Gutiérrez
de la Concha, durante la etapa colonial. (Ordaz Ducungé, 1996)
El
objetivo de fundación fue dar asilo a esclavos negros y seniles que, por su
avanzada edad, estaban perturbados de sus facultades mentales y que, por no ser
ya productivos, habían sido abandonados por sus amos.
Con
posterioridad a la libertad de los esclavos, a estos primeros pacientes se les
adicionan los tildados de vagos, contra la protesta de facultativos que
señalaban el error de aquella promiscuidad de pacientes con sujetos de poca
moralidad y hasta en muchos casos con antecedentes penales. (Ordaz Ducungé,
1996)
Los
enfermos que allí residían no recibían asistencia especializada de ningún tipo,
ya que no existía plan científico alguno ni finalidad terapéutica. (Ordaz Ducungé,
1996)
Con
el inicio de la seudorrepública en nada se modificó
las condiciones en que se encontraban los pacientes de este Hospital, sólo las
insalubres mazmorras que caracterizaron el período colonial fueron sustituidas
por las tristes célebres perreras. (Ordaz Ducungé, 1996)
Esta
etapa se caracterizó por la falta de apoyo gubernamental, Al respecto (Castro Ruz, 1975) planteó: “…el Hospital
Psiquiátrico Nacional era en el capitalismo un verdadero almacén de enfermos,
donde sucedían escenas espantosas y muchas veces los pacientes morían de hambre
y maltratos, al extremo de que algunos directores hacían negocios con las funerarias.
Decir Mazorra era decir “Infierno de Dante”.
Con
el Gobierno Revolucionario (1959) y mediante el Ministerio de Salud Pública se
cambió de manera sustancial el sombrío panorama que exhibía el antiguo Mazorra, se demolieron las perreras y en su lugar se
edificaron confortables pabellones, también se dedicó especial cuidado al hecho
de que los pacientes contaran con atención médica calificada y que sus
necesidades básicas (alimentación, ropa, calzado y respeto a la dignidad del
enfermo), fueran satisfechas de inmediato. (Ordaz
Ducungé, 1996)
Al
mismo tiempo que se mejoraron las condiciones físicas y humanas de los
pacientes se comenzó la fase científica: clasificación de los pacientes por
entidades nosológicas y la determinación de la conducta terapéutica a seguir.
Se decidió además el uso de la psicofármacoterapia y
de la psicoterapia individual y de grupo, organizar un departamento de Terapia
Ocupacional y Rehabilitación, ya que era absolutamente necesario movilizar a
aquella masa de varios miles de enfermos ociosos, con todos los síntomas del hospitalismo añadidos a los de su afección mental, y tratar
de mejorarlos, rehabilitarlos y devolverlos a la comunidad con el máximo nivel
de integración que fuera posible. (Ordaz Ducungé, 1996)
Así
se sentó como principio básico que todo paciente crónico debía tener,
diariamente, un tiempo de trabajo, un tiempo de recreación y un tiempo de
ejercicios físicos o deportes.
En
1960 se funda el Departamento de Terapia Ocupacional y Rehabilitación. En 1962
se construyó el Servicio de Terapia Ocupacional y Rehabilitación, dotado de
amplios y confortables naves talleres, en las cuales los pacientes, orientados
por los terapeutas, realizaban distintas actividades de acuerdo con el nivel de
rehabilitación en que se habían ubicado y el perfil ocupacional diseñado por un
multidisciplinario estudio de las capacidades reales y potenciales del enfermo,
vocación, entre otros aspectos; de un magnífico campo deportivo (incluido un
moderno estadio), en el que los pacientes practican gimnasia, deportes y
juegos, mediante los cuales se atiende la salud física y mental; de una escuela
de enseñanza especial, que cuenta con una directora y maestros defectólogos, a la que asisten los pacientes que muestran
interés por la superación cultural y educacional y de la sección de
musicoterapia, en la que un grupo de pacientes, de ambos sexos, participan
activamente en actividades artístico-culturales, con implicaciones terapéutico-rehabilitadoras,
que constituyen las delicias de los visitantes nacionales y extranjeros. (Ordaz Ducungé,
1996) Con lo que se sientan las bases teóricas sobre la rehabilitación
psiquiátrica (Ordaz Ducungé, 1996)
Otros ejemplos de aplicación
del arte terapia en Cuba son: el psicoballet, creado
en Cuba por la Máster en Ciencias Georgina Fariñas, hace más de 40 años. El
centro Comunitario de Salud Mental de Regla, donde el Doctor Gil Sánchez, en la
década del 90, convirtió el lugar en un abanderado de esa disciplina al
fomentar el empleo de la pintura, el dibujo, el grabado, la música, el teatro,
la danza y la poesía como puntal básico del esquema de tratamiento empleado en
los pacientes atendidos allí. (Peláez, , 2017)
La teatroterapia
se alinea perfectamente con la visión cubana de la rehabilitación psicosocial
como pilar fundamental (De la Cruz, 2015).
En
hospitales psiquiátricos comunitarios y Centros de Salud Mental (CESAM), es
común encontrar talleres de teatroterapia integrados
en los programas de rehabilitación (Díaz & Pérez, 2019). El enfoque cubano
suele ser muy colectivo, reflejando la cultura social. Las obras creadas a
menudo abordan temas de identidad nacional, historia o valores sociales, lo que
permite a los pacientes reconectarse con su comunidad de una manera
significativa.
La
literatura médica cubana reporta que la teatroterapia
contribuye a la "alta social" (entendida como la preparación para la
reintegración comunitaria), incluso en pacientes con décadas de institucionalización,
favorece la adherencia a la medicación y mejora la relación terapéutica (Díaz
& Pérez, 2019; De la Cruz, 2015). El principal reto, como en el resto de
Latinoamérica, es la sistematización de la evidencia y la expansión de estos
servicios a todas las regiones del país.
CONCLUSIONES
La
teatroterapia se consolida como una intervención
poderosa y humanizadora para los pacientes psiquiátricos de larga estadía. A
nivel global, la evidencia apunta a mejoras sustanciales en el bienestar emocional
y social (Pérez-Sánchez & Fernández-Hawrylak,
2021).
En
América Latina, aunque su desarrollo es prometedor, requiere de mayor inversión
y formalización dentro de las políticas públicas.
Cuba, por su parte,
demuestra cómo la integración de esta disciplina dentro de un sistema de salud
pública robusto y con un fuerte componente comunitario puede maximizar sus
beneficios (De la Cruz, 2015; Díaz & Pérez, 2019), ofreciendo un modelo a
estudiar y adaptar.
El
futuro de la teatroterapia en psiquiatría pasa por
continuar generando investigación de alta calidad que cuantifique su impacto y
por abogar por su reconocimiento como una herramienta terapéutica esencial, no
solo complementaria.
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
Boal, A. (1979). Theatre of the Oppressed. Pluto
Press.
Cassullo, G., & D’Amore, O. (2017).
Teatro y Salud Mental: Efectos de una
experiencia de teatro espontáneo en un dispositivo de rehabilitación
psicosocial. Revista Argentina de Arteterapia, Psicoterapias y Procesos
Creativos, 2 (2), 81-100.
Castro Ruz, F. (1975). I
Congreso del Partido Comunista de Cuba. La Habana.
De la Cruz, M. (2015). Arteterapia y rehabilitación psicosocial en
Cuba: Una mirada desde la comunidad. Revista Cubana de Salud Pública, 41 (3),
500-510.
Díaz, A., & Pérez, L.
(2019). La teatroterapia
como herramienta de intervención en el Hospital Psiquiátrico de La Habana: Un
estudio cualitativo. Revista Cubana de Medicina, 58 (4), 1-15.
Joronen, K., Rankin, S. H., & Stedt-Kurki,
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& Tauvon, K. B. (Eds.). (1998). The Handbook of Psychodrama. Routledge.
Moreno, J. L. (1946). Psychodrama, First Volume. Beacon House.
Ordaz
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Recuperado el 12 de octubre de 2025
Peláez, O. (6 de noviembre
de 2017). Arte y salud mental, oportuna alianza. Granma. Recuperado el 10 de
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cursos de arteterapia. Aplicación de la arteterapia: salud mental: https://metafora-arteterapia.org
Rodríguez, C. (2018). Arte Terapia: Fundamentos y Práctica en el
Contexto Latinoamericano. Editorial Pax México.
Valdés, T., & García,
M. (2020). Impacto de un taller de teatro
en la autoestima y habilidades sociales de pacientes con esquizofrenia crónica.
Revista Latinoamericana de Psicología, 52, 119-128. https://doi.org/10.14349/rlp.2020.v52.13
Conflicto de interés: Los autores declaran que no existen conflictos de
interés entre ellos.
Conflicto de intereses
Los autores declaran que no
existe conflicto de intereses.
[1]Hospital Psiquiátrico “27 de noviembre”, La Habana, Cuba
[2]Facultad de Ciencias Médicas "Julio Trigo López",
Universidad de Ciencias Médicas de La Habana, La Habana, Cuba
[3]Facultad de Ciencias Médicas "Julio Trigo López",
Universidad de Ciencias Médicas de La Habana, La Habana, Cuba